«USDT pasó del umbral de los 900 bolívares el 7 de enero a cotizar alrededor de 450 bolívares al cierre de esta semana»
El mercado paralelo venezolano acaba de vivir una de sus correcciones mas brutales en años.
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En apenas dos semanas, el USDT pasó del umbral de los 900 bolívares el 7 de enero a cotizar alrededor de 450 bolívares al cierre de esta semana, una caída de casi 40% que dejó a traders, ahorristas y analistas preguntándose si esto es el inicio de una estabilización real o solo un respiro momentáneo.
La volatilidad comenzó horas después de que tropas estadounidenses capturaran al presidente Nicolas Maduro y la primera combatiente Cilia Flores en Caracas durante la madrugada del 3 de enero.
Lo que siguio fue predecible: colas en supermercados, gasolineras colapsadas, y una estampida hacia el dólar digital que disparó el precio del USDT en Binance P2P de 560 bolívares a mas de 780 en cuestión de días. En transacciones directas, algunos reportaron picos superiores a lost 900 bolívares.
El retroceso comenzó el 9 de enero cuando la cotización bajó de 780 a cerca de 600 bolívares en pocas horas. Para el 16 de enero, el USDT ya se ubicaba por debajo de 500 bolívares. Binance confirmó via Telegram que se implementan límites temporales de precio en su plataforma P2P como mecanismo de control de riesgo durante la volatilidad extrema.
Binance confirmó via Telegram que se implementan límites temporales de precio en su plataforma P2P como mecanismo de control de riesgo durante la volatilidad extrema. Estos límites previenen conductas abusivas y preservan la integridad del mercado, dijo el exchange, aunque aclaró que no fija tasas de cambio.
La brecha cambiaria sigue siendo un punto focal de análisis en la economía venezolana. Mientras el USDT cotiza alrededor de 450 bolívares en Binance P2P, la tasa oficial del Banco Central de Venezuela se mantiene en 344 bolívares, una diferencia superior al 30% que se ha reducido desde el 75% registrado durante el pico de pánico, pero que sigue complicando la vida de comerciantes formales obligados a facturar a tasa BCV mientras reponen inventario a precios de mercado paralelo.
Mientras tanto, los venezolanos en redes sociales resumen la paradoja con claridad: el USDT baja, pero el costo de vida no. Los precios de alimentos y servicios siguen en alza, desconectados de la corrección cambiaria. Para muchos, esto confirma que gran parte de la escalada de precios de principios de enero ya estaba inflada por expectativas y especulación pura, no por fundamentos económicos.
Con información de NotiPrimicia.


